martes, 16 de junio de 2015

Cazadores de Sombras: Los origenes

Luego de muchas entradas sobre mi opinión en relación a los libros, me di cuenta que no soy buena haciendo reseñas, solo compartiendo mi forma de pensar al respecto. Así que, una vez más, hablaré sobre libros. Esta vez será sobre los orígenes de cazadores de sombras (The Infernal Devices). Solo para aclarar, es una trilogía escrita por Cassandra Clare. Y como diré mis opiniones y sentimientos sobre estos libros, advierto que mi escrito contendrá spoilers y si sos alguien que ama la ficción y le interesa leer esta trilogía, te aconsejo que no lo leas, bue.

Leí esta trilogía aproximadamente en tres semanas, una por cada libro. Con todo lo que tenía que hacer para la u, clases extracurriculares, etc, considero que el tiempo fue adecuado. Cuando leí el primer libro, debo admitir que me esperaba la relación Tessa+Will+Jem al instante. Había leído muchísimos spoilers de este triángulo amoroso. Sin embargo, como cualquier otra historia ficticia, tiene muy presente el problema de la historia. Creo que a mi queridísima Cassie le gusta mucho las historias de amor, y el que presentó en la trilogía fue bastante hermoso. Al principio estaba enamorada de Jem, porque Will se comportaba como un imbécil, pero cuando me enteré que era por la maldición que creía que tenía, solo tuve ganas de meterme en el libro y abrazarlo.

Sé que no debería ser comparación, no obstante, cuando me enteré que el hermano de Tessa trabajaba para Mortmain, sentí la decepción y el engaño, al igual que Tris con Caleb. Imaginé por un momento a mi hermano trabajando con mi mayor enemigo, ahr. Obvio debía ser horrible.

En el instituto de Londres también se vivían muchísimas cosas. Odié tanto a Jessamine, tal vez la esté juzgando mal, pero nunca será mi modelo a seguir, no será la típica heroína de los libros de Tessa. Me decepcionó mucho que no quisiera ser nefilim (Cazadoras de Sombras), cuando la mayoría lo consideraba un honor. Incluso Sophie, quien era la doncella mundana de los cazadores del instituto. Cuando Jessie dejó morir al chofer de los cazadores porque se suponía que una dama debía ser protegida y no la que protegiera a los demás, no pude creer su egoísmo. Sin embargo, al final de toda la trilogía logré entender todos sus motivos, solo entender claro, seguirá cayéndome mal, ah.

Como nací cursi, este libro me llenó de muchos sentimientos. Mi pareja favorita por siempre y para siempre será Sophie Collins y Gideon Lightwood. Cuando él le propuso matrimonio sin proponerselo (re confuso, lo sé), salté de la emoción. Gracias Cassie por tan bello OTP.

Y aunque me falte muchísimos sentimientos por describir, me saltaré hasta el final de último libro. Cuando supuestamente Jem había muerto, sentí en todo mi ser el vacío de Will. Perder a alguien que ha sido tu todo, ha de ser horrible. Will y Jem eran parabatais y los parabatais no son solo compañeros de batalla. Son más que eso, se complementan, son uno mismo en diferentes corazones y almas. Pero si falta uno, el otro nunca estará completo. Parabatai es alguien que te da fuerza, que comparte tu alegría y tu tristeza. No existe el egoísmo entre los parabatais. Vos antes que yo y así será siempre, porque si vos sos feliz, yo soy feliz. (Me acabo de inventar la frase, chau).

Entonces, Jem se convierte en Hermano Silencioso con tal de seguir con vida. Renuncia a toda su felicidad porque él quería seguir viviendo. Renuncia al amor de su vida (Tessa) con tal de no separarse enteramente de sus seres queridos. Jem estaba enfermo y solo podía prolongar su vida tomando una droga. Dicha droga fue comprada por Mortmain sin dejar ni una sola pizca en Londres, y creo que Europa. En fin, cuando Jem, convertido en Hermano Silencioso, fue a despedirse de Tessa y Will, lloré con el alma. Me dolió demasiado, solo imaginen ver marchar a alguien que ha sido todo para ustedes, solo para que este tenga una mejor vida. Y no le pueden decir que se quede porque sería egoísta y ¿qué es más importante que su felicidad?

Ya para el epílogo del libro, Cassie cuenta lo que ha sucedido al pasar los años. Tessa, al ser medio bruja, medio cazadora de sombras, sigue con vida después de muchísimo tiempo (la historia es en 1878 y el epílogo en 2008). Se casó con Will, quien murió como cualquier mortal. Tuvo hijos y nietos. Pero al ver morir al amor de su vida, no podía ver a sus propios hijos morir, así que se alejó de ellos. Jem, cuando se despidió de ella, le prometió verla una vez al año. Ese año, cuando Tessa se encontró con Jem, ya no era Hermano Silencioso, al fin habían encontrado una cura. Jem le dice que nunca dejó de amarla, y Tessa a él lo amaba. Will y Jem eran uno. Sentía amor por ambos, y a pesar de estar consciente de que Jem era mortal otra vez y, al igual que a Will, lo vería morir, decidió volver a ser feliz con él.

Analicemos, lloré cuando Jem se separó de ellos y terminé el libro con una pinche sonrisa en el rostro porque Tessa y Jem volvieron a estar juntos. La nota de la autora, al final del libro, fue bastante sentimental. Ha sido una trilogía estupenda y no pude haberme enamorado tanto de las palabras de la autora. Gracias Cassie, por hacerme sentir muchísimas emociones en tres libros. (Re exagerada, bue).

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